Respuesta rápida
Si la puerta roza, primero aprieta los tornillos de las bisagras (si giran en vacío, cámbialos por otros más largos o rellena el agujero). Segundo, si roza abajo en el lado de la manilla, calza la bisagra superior con una arandela o sustituye las bisagras. Tercero, si roza porque el suelo es nuevo o la madera se ha hinchado, cepilla o rebaja el canto que roza. Cuarto, si el marco se ha movido, hay que recolocarlo: eso es carpintero.
Qué necesitas
- Destornillador Phillips o PZ2 y atornillador
- Lápiz y una cuña de madera o un libro para calzar la puerta
- Cepillo de carpintero manual o cepillo eléctrico (Bosch PHO, Einhell), o lija de grano 60 con taco
- Formón de 20 mm y martillo
- Sierra de calar o sierra circular con guía para rebajes de más de 5 mm
- Nivel de burbuja
- Tornillos de 4x40 o 4x50 mm para bisagras
- Palillos de madera o un tarugo y cola blanca para rellenar agujeros pasados
- Arandelas finas de 10-12 mm o calzos de cartón para las bisagras
- Bisagras de recambio del mismo tipo (de pala, de libro o de pernio, en Leroy Merlin o ferretería)
- Barniz, cera o pintura para sellar el canto cepillado
Paso a paso
- 1
Observa dónde roza
Cierra la puerta despacio y mira la luz entre la hoja y el marco. Si roza abajo en el lado de la manilla y arriba en el lado de las bisagras queda hueco, la puerta está descolgada (bisagras). Si roza por todo el borde inferior de forma uniforme, el suelo ha subido o la puerta se ha hinchado. Si roza en el lado vertical de la manilla, la hoja se ha hinchado o el marco se ha movido. Marca con lápiz la zona que roza.
- 2
Arreglo 1: aprieta los tornillos de las bisagras
Abre la puerta, calza la hoja con un libro debajo del borde libre para quitar peso de las bisagras y aprieta todos los tornillos de las bisagras, en la hoja y en el marco. Si alguno gira en vacío, sácalo, mete dos o tres palillos con cola blanca en el agujero, corta a ras, espera 30 minutos y vuelve a atornillar; o pon un tornillo más largo (4x50). Esto resuelve una de cada tres puertas descolgadas.
- 3
Arreglo 2: calza o cambia las bisagras
Si la puerta sigue baja en el lado de la manilla, el problema es el juego de las bisagras. En bisagras de pernio (las que se separan al levantar la puerta), levanta la hoja y pon una arandela fina de acero en el pernio de cada bisagra: la puerta sube 1-2 mm. En bisagras de libro o de pala, un calzo de cartón o de chapa fina entre la bisagra superior y el marco inclina la hoja hacia arriba. Si las bisagras tienen holgura visible o están oxidadas (habitual en la costa), cámbialas por tres nuevas del mismo tamaño.
- 4
Arreglo 3: cepilla el canto que roza
Si el roce es por hinchazón o por un suelo nuevo (tarima, baldosa encima de la antigua), hay que quitar madera. Mide cuánto roza: lo que falta para que la puerta cierre con 3-5 mm de holgura sobre el suelo. Desmonta la puerta sacándola de los pernios o quitando las bisagras, apóyala de canto sobre dos caballetes, marca la línea con lápiz y cepilla desde los extremos hacia el centro para no astillar las esquinas. Hasta 3 mm se cepilla o se lija; más de 5 mm, se corta con sierra con guía y se repasa con cepillo.
- 5
Sella el canto
El canto recién cepillado absorbe humedad y vuelve a hincharse. Da una mano de barniz, cera o la misma pintura de la puerta por el canto antes de volver a colgarla. En puertas lacadas en blanco, un esmalte al agua en dos manos.
- 6
Arreglo 4: cuando el marco se ha movido
Si la puerta está bien colgada y no está hinchada pero roza en una esquina del marco, o el hueco entre hoja y marco es desigual en todo el contorno, el marco se ha descuadrado (asentamiento, humedad, un golpe). Se puede corregir ligeramente moviendo el cerradero y rebajando el marco en la zona de roce con el formón, pero si está torcido, hay que soltar el marco, calzarlo a nivel y volver a fijarlo con espuma y tornillos. Es trabajo de carpintero.
- 7
Revisa el cierre y el cerradero
Con la puerta ajustada, comprueba que el resbalón entra en el cerradero sin tener que empujar. Si no entra, afloja el cerradero, muévelo 1-2 mm hacia donde haga falta y aprieta; si está muy lejos, lima el borde del cerradero. Un resbalón que roza hace que la puerta parezca que roza aunque no lo haga.
Diagnóstico: por qué roza la puerta
| Dónde roza | Causa | Arreglo | Dificultad |
|---|---|---|---|
| Abajo, en la esquina de la manilla; hueco arriba en las bisagras | Puerta descolgada: tornillos flojos o bisagras con holgura | 1 y 2: apretar, calzar o cambiar bisagras | Fácil |
| Por todo el borde inferior | Suelo nuevo más alto, o hoja hinchada por humedad | 3: cepillar o rebajar el canto inferior | Media |
| En el canto vertical del lado de la manilla | Hoja hinchada por humedad; marco cerrado | 3: cepillar el canto vertical, sellar | Media |
| En una esquina alta del marco | Marco descuadrado o puerta descolgada | 2 o 4 según el hueco | Media a alta |
| Hueco desigual en todo el contorno | Marco movido o pared asentada | 4: recolocar marco | Alta, carpintero |
| Cierra pero hay que empujar fuerte | Resbalón que no entra en el cerradero | Mover o limar el cerradero | Fácil |
| Roza solo en verano o en invierno | Madera que se hincha con humedad estacional | Cepillar 2 mm y sellar bien | Media |
Errores comunes al arreglar una puerta que roza
- Cepillar antes de revisar las bisagras. Se quita madera a una puerta que solo necesitaba apretar cuatro tornillos, y después queda un hueco de 1 cm abajo.
- Cepillar el canto de las bisagras. Siempre el canto de la manilla o el inferior. Si quitas madera en el lado de las bisagras, hay que recortar las cajas y es mucho más trabajo.
- Quitar mucho de una vez. Cepilla 1 mm, cuelga, prueba y repite. Lo que quitas no vuelve.
- No sellar el canto. La madera desnuda absorbe humedad y en el primer invierno roza otra vez.
- Rellenar los agujeros de los tornillos con masilla. La masilla no sujeta un tornillo. Palillos con cola o un tarugo encolado.
- Forzar el cierre durante meses. Rompe el resbalón, la manilla y, en puertas de entrada, el bombín. Si la puerta de entrada roza, mira también cerradura atascada: el bombín no gira.
Cuándo llamar a un profesional
Apretar tornillos y calzar bisagras es cosa de cinco minutos. Cepillar una puerta exige desmontarla, caballetes, un cepillo y mano para no astillar; una puerta de 30-40 kg lacada en blanco o de madera maciza se estropea con facilidad. Recolocar un marco es trabajo de carpintero. Y si la puerta es de entrada, blindada o de exterior, el ajuste afecta a la cerradura y a la seguridad.
Precios de Manitas Costa: ajuste de puerta que roza o no cierra 40-70 € (incluye bisagras apretadas o calzadas, cepillado del canto y sellado), cambio de bisagras (3 unidades) 50-90 €, cepillado y rebaje de varias puertas tras poner suelo nuevo por horas, y colocación de puerta de interior 90-150 €. Precio cerrado por WhatsApp con una foto de la puerta cerrada que muestre dónde roza, 6 meses de garantía por escrito.
Más información en carpintero en Valencia, Alicante y la Costa Blanca y en cuánto cobra un carpintero por ajustar una puerta. Trabajamos en Valencia, Alicante, Benidorm, Torrevieja, Elche y Dénia.
Humedad, salitre y puertas que rozan en la costa
En viviendas de playa que pasan el invierno cerradas, la humedad relativa dentro de casa supera el 70 % durante meses. Las puertas de interior de aglomerado o de madera sin sellar absorben esa humedad, se hinchan 1-3 mm y en primavera rozan. Al secar en verano vuelven a su sitio, y así cada año. La solución definitiva es cepillar 2 mm y sellar todos los cantos (también el superior, que casi nunca está barnizado), y ventilar o usar un deshumidificador en invierno.
El salitre oxida las bisagras de acero normal en pocos años: aparece holgura en el pernio y la puerta cae. En primera línea, cambia por bisagras de acero inoxidable o de latón, que cuestan 3-8 € más por unidad y no vuelven a dar problemas.
Si acabas de poner tarima o suelo laminado y todas las puertas rozan, es más barato que cepillemos todas en una visita que una a una. Y si la puerta que falla es una corredera de armario, el problema es otro: cómo arreglar una puerta corredera de armario que se sale o no desliza.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta arreglar una puerta que roza?
El ajuste de una puerta que roza o no cierra cuesta 40-70 € con precio cerrado, incluyendo apretar o calzar bisagras, cepillar el canto y sellar. Cambiar las tres bisagras, 50-90 €. Si hay varias puertas que rozan por un suelo nuevo, se presupuesta por horas y sale más barato por puerta.
¿Por qué roza la puerta solo en invierno?
Por la humedad. La madera y el aglomerado absorben agua del aire cuando la humedad relativa sube, se hinchan 1-3 mm y rozan; en verano secan y vuelven a cerrar bien. Se arregla cepillando 2 mm del canto que roza y sellando todos los cantos con barniz o esmalte, incluido el superior.
¿Cómo se levanta una puerta descolgada sin cambiar las bisagras?
En bisagras de pernio, levanta la hoja y coloca una arandela fina de acero en cada pernio; la puerta sube 1-2 mm. En bisagras de pala o de libro, pon un calzo de cartón o chapa entre la bisagra superior y el marco. Antes de eso, aprieta todos los tornillos y rellena con palillos y cola los que giren en vacío.
¿Cuánto se puede cepillar una puerta?
Hasta 5 mm por el canto inferior o el de la manilla sin problema en puertas macizas y de tablero. En puertas huecas de aglomerado, el bastidor del canto suele tener 25-30 mm; más de 10 mm deja la puerta sin bastidor. Si el suelo nuevo ha subido más de 1 cm, mejor rebajar con sierra y rematar con cepillo.
¿Qué hago si la puerta de entrada roza y cuesta cerrar con llave?
No fuerces la llave: es la forma más rápida de partirla dentro. El ajuste es el mismo que en una puerta de interior (bisagras, cerradero), pero en puertas blindadas las bisagras tienen regulación propia con llave Allen y conviene que lo haga un carpintero o cerrajero. Lo arreglamos en la misma visita por 40-70 €.